Tilapia Beneficio o Amenaza

sábado, 15 de mayo de 2010
Tilapia Beneficio o Amenaza
Licenciado
Edgard Guerra Duarte
Ministro of MIFIC

Ingeniero
Roberto Stadthagen Vogl
Ministro de MARENA

Ingeniero
Jorge Hayn Vogl
Ministro of INAA

Licenciado
Ausberto Narvaez Arguello
Director Ejecutivo INTUR

Comentarios del CIRA/UNAN a la convocatoria sobre
el documento de impacto ambiental del proyecto
“Cultivo de tilapia en jaulas flotantes en la
Isla de Ometepe”,


De acuerdo al derecho ciudadano de conocer y opinar sobre el proyecto referido, respondiendo a la convocatoria de “aviso de disponibilidad del documento de impacto ambiental” aparecido en un diario local, en mi carácter de persona natural y, a la vez de Director del Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos de Nicaragua, me presente al Centro de Documentación del MARENA el día Martes 23 de Octubre, y posteriormente el día Miércoles 24 de Octubre, se presentaron los Jefes de los Departamentos Científicos de nuestra Institución, Maestra en Ciencias Lorena Pacheco, Licenciada Argentina Zelaya, Maestra en Ciencias Ninoska Chow, Licenciada Silvia Fuentes, Doctor Jorge Pitty, y el Licenciado Armando Lopez, pero en ambos días, designados parte del periodo de consulta el Documento de Impacto Ambiental conforme convocatoria, éste NO se encontraba disponible, siendo solamente el documento Adendum No 1 el único al que se pudo acceder en el Centro de Documentación del MARENA. Este documento, de acuerdo con su mismo contenido, constituye nada mas la respuesta de la Empresa proponente NICANOR a una carta fechada 9 de Mayo del 2001 dirigida por la Dirección de Calidad Ambiental del Marena al señor Patrick Bolaños, directivo de NICANOR. Dicha comunicación contiene 27 puntos que NICANOR contesto mediante el mencionado Adendum No. 1. Aunque contiene información del proyecto en las respuestas contenidas, NO es el Documento de la Convocatoria. Por tanto, reservándonos el derecho de exigir el cumplimiento del tramite de ley correspondiente, por este conducto presentamos el comentario oficial de nuestra Institución sobre el citado proyecto, en el entendido que se basa en información suministrada incompleta y por tanto tiene carácter preliminar por la misma razón. Lamentamos que nuestro derecho a ser informados de acuerdo a lo que la ley estipula, se vea limitado por la ausencia del Documento de Impacto Ambiental del caso.

COMENTARIOS GENERALES

Es mucho lo que se ha dicho y escrito en los últimos meses a favor y en contra de la posibilidad de criar a los peces exóticos llamados genéricamente «tilapias» usando jaulas suspendidas en las aguas del Lago de Nicaragua. Los piscicultores solamente ven las ventajas de la multiplicación de los peces y su comercialización, mientras que sus críticos solamente perciben los riesgos y costos ambientales que esto puede traer. ¿Son irreconciliables estas posiciones? ¿Cuáles son los verdaderos riesgos para el país?
El sueño de todo buen piscicultor, igual al de los ganaderos, es el de criar los mejores animales y al mínimo costo no solo para tener mayores ganancias sino para cumplir funciones sociales. Esto es valido, ya que significa satisfacer necesidades y producir bienestar. Pero una cosa es criar peces en jaulas en estanques, y otra criar peces en lagos naturales. La lógica del piscicultor es que si el lago, estanque o represa ya existe, no hay que gastar en construirlo. Ni en limpiarlo. Se toman los recursos del ecosistema y se emiten al mismo los desechos. ¡ Gran economía! Hay un simple traslado de costos al ambiente, y a la sociedad que subsidia.

El problema es que el Lago Cocibolca, el mas importante recurso hídrico del país, ya es un ecosistema bajo severa tensión ambiental. Ya hemos visto que la deforestación, y la consecuente erosión, son factores de degradación, junto con el impacto causado por desechos sólidos municipales, residuales industriales, aguas negras, escorrentía cargada de residuos agroquímicos, particularmente plaguicidas, que llegan desde una cuenca deteriorada tanto que en suelo patrio como vecino, que cubre unos cuarenta y un mil kilómetros cuadrados. Todo esto llega nada menos que al cuerpo de agua más importante de Centroamérica en tamaño y por su potencial. Las perspectivas del desarrollo social y económico de este país están ligados a la capacidad única del Cocibolca para aportar agua potable a la creciente población de las ciudades del Pacífico, para aportar agua de irrigación aun hasta las feraces tierras chinandeganas, para fomentar pesca de consumo y deportiva con mayor intensidad, para permitir el desarrollo del turismo portante de recursos financieros y otros beneficios de aplicación inmediata y visibles. Hay otros aspectos no tan visibles, pero no por ello menos importantes, como el carácter de foso o depósito de biodiversidad que tiene el Lago Cocibolca. Los nicaragüenses no entendemos todavía a este majestuoso lago, y por ello no le damos su lugar. La historia mundial está llena de casos de ecosistemas destruidos antes de ser comprendidos, son las gallinas de huevos de oro muertos y desperdiciados por simple e ignorante avaricia.

Felizmente, existe conciencia ciudadana y de las autoridades municipales en la cuenca de la magnitud de los riesgos que se enfrenta, y por ello se ha constituido la Asociación de Municipios de la Cuenca del Gran Lago de Nicaragua, AMUGRAN. Esta Asociación se encuentra presidida por la Municipalidad de Granada, que ha solicitado a la UNESCO la designación del Lago de Nicaragua como Patrimonio de la Humanidad, en consideración a su carácter único y la importancia que tiene para este país.

A partir de los síntomas de su naturaleza, vemos que el lago Cocibolca ya está enfermo. La iniciativa de criar los peces africanos tilapia en jaulas suspendidas en aguas del Lago Cocibolca porque «es un buen negocio y traerá divisas». Será posiblemente otro gran error con graves consecuencias si se permite hacerlo.

Resulta evidente que estos peces son maravillosos como animales de crianza, crecen rápido, desperdician poca comida, son vitales, no requieren mucha atención, tienen gran aceptación y hay interés empresarial mundial por la mejoría de los precios que igualan ahora los de la trucha. Estos son aspectos positivos a considerar de esta industria. Sin embargo, aun con todo este entusiasmo, el cultivo de especies agresivas como la tilapia no se permite hacer en jaulas en aguas naturales en países civilizados porque los riesgos de daños son grandes e impredecibles.
Las jaulas se idearon y diseñaron para usarse en estanques artificiales, o en lagos endorreicos, no en aguas naturales. Las tilapias son muy parecidas a las ratas en su gran capacidad de adaptarse y resistir, y aprovechar lo que encuentran a mano para alimentarse, por ello es que resultan tan peligrosas para el equilibrio de ecosistemas naturales. La tragedia que causan las ratas en el campo, equivale a lo que hacen las tilapias en las aguas naturales.
Existe un documento internacionalmente aceptado por los países signatarios de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), denominado Código de Conducta para Pesca Responsable (que incluye a la acuacultura) que los Estados miembros están supuestos a adoptar, que considera el uso de especies introducidas un riesgo de efectos adversos sumamente grande.
Nicaragua, al igual que Noruega, es un país signatario y miembro de la FAO, además que oficialmente ha expresado su voluntad de aprovechar racionalmente y proteger los recursos naturales y el entorno ecológico, de acuerdo con la Constitución y la Ley General del Ambiente. Entonces, corresponde al Gobierno por la vía Ministerio de Agricultura, del Ministerio del Ambiente, y la Procuraduría General de Justicia, a través de su Dirección del Ambiente, hacer prevalecer estos principios.
Existe documentación copiosa sobre situaciones precedentes como los efectos causados sobre los ecosistemas lacustres por la llegada de peces «tilapia». (Oreochromis mossambicus, O. niloticus, O. aureus, Tilapia rendalli, T.zillii y otras primas) a cuerpos de agua en el mundo entero.
Uno muy conocido es el de Lago Victoria (tercero en tamaño en el mundo) en el que su pesca basada en 177 especies de peces nativas pasó de 61.000 toneladas anuales a 30.000 después de la introducción de peces foráneos, que simplemente escaparon de estanques y jaulas, o fueron sembrados directamente en el lago usando los mejores criterios africanos. Además de la disminución de cantidad de pesca, la mitad de la pesca desembarcada es el pez «perca del nilo» Lates niloticus, otro pez introducido sumamente invasor e igualmente indeseable.
La desaparición de peces nativos, como en Nicaragua ya está ocurriendo con nuestro guapote lagunero, muy deseado en el ámbito deportivo, tendría indeseables consecuencias para las expectativas del desarrollo turístico.

PEZ INTRODUCIDO DEMASIADO EFICIENTE

El desplazamiento no se da por depredación directa porque las agresivas tilapias devoren a los guapotes, mojarras u otros peces silvestres, sino porque son mucho más eficientes encontrando comida en un lago pobre, y comida para ellas es todo. El caso es que la tilapia es increíblemente vital, activa, y en la competencia por espacio y alimento tiene pocos rivales.
Sobre lo de la tilapia que no es un peligro porque «es herbívora» no es completamente cierto. Tilapias son omnívoras, son ávidas comedoras de fondo cuando adultas, y consumen larvas de insectos, organismos del fondo, y cualquier otra cosa que les quepa en la boca, no desprecian peces pequeños, ni renacuajos, cualquier cosa, si hay alguna duda, revísele los dientes, que les capacita de manera amplia. Por su amplia aceptación de cualquier tipo de comida, son capaces de aceptar hasta comida artificial, cosa que no todos los peces hacen. Precisamente la falta de selectividad y su enorme apetito deja sin comida a otros peces, que reducen sus poblaciones no porque sean comidos por la tilapia, sino porque les dejan sin opciones. La capacidad de porte del Lago Cocibolca es limitada, y no hay comida para todos.
Se argumenta que las tilapias ya están en el Lago Cocibolca porque han llegado accidentalmente desde la represa Las Canoas y desde otros sitios donde se sembraron miles de alevines hace años. Esto no constituye patente de corzo para legalizar nuevos errores, y precisamente hay que destacar que las que han llegado ya han sido capaces de romper el delicado equilibrio u homeostasis natural, siendo responsables de uno de los severos desbalances en el comportamiento ecológico del Lago Cocibolca, como es el problema de las masas y abundancia de los chayules, entre otros.
Habría que decidir si los nicaragüenses deseamos tener un Gran Lago Cocibolca destinado a la producción de tilapias con el beneficio y felicidad de unos pocos, (o tal vez solamente lo queremos para la recepción de desechos municipales e industriales), o si deseamos que el desarrollo turístico integral coadyuve al aprovechamiento sostenible y protección del recurso natural y patrimonio más importante con que aun contamos. No parece que a los pescadores deportivos les interese la tilapia, ya que no muerde anzuelo. En cambio, la organización y movilización para pescar a un simple guapote de diez kilos en un certamen de pesca puede traer al país bastante más dinero que toda la carne de tilapia en una granja, si se organiza correctamente, por supuesto.

ACUACULTURA INTENSIVA

Es importante destacar que el cultivo en jaulas se desarrolló con la intención de minimizar las pérdidas en el peso de los peces de los estanques por aumento en el reclutamiento por reproducción. Los huevos caen a través de la jaula y se pierden, no son fertilizados. Las jaulas no son para usarse en aguas naturales, sino en estanques controlados. El problema es que estos traviesos peces escapan, y ningún operador de jaulas puede garantizar perfecta eficacia en el control, simplemente resulta muy caro hacerlo. Y la idea de poner las jaulas en el lago Cocibolca, es precisamente para bajar costos.
En aguas naturales no deben usarse cultivos de peces que no pertenecen a ese ecosistema. El hecho que se encuentre ya la tilapia en el lago de Nicaragua no significa que ya se puede considerar este cuerpo de agua disponible. Pensar así resulta igual a la quema que practican inescrupulosos leñadores al quemar primer un bosque, ya que al quedar así inhabilitado pueden justificar la tala de todo lo que quedó en pie. La política del botín ambiental debe considerarse saqueo al Estado.
Si la siembra de estos peligrosos peces se hiciera en la Laguna de Moyúa, o en los lagos cratéricos de Tiscapa, Masaya o Acahualinca, el problema no seria mayor, ya que se trata de pequeños cuerpos de agua que aunque naturales, han sido sumamente intervenidos y ya se encuentran sin ictiofauna propia, además de encontrarse en condición de relativo aislamiento sin ríos de afluencia o efluencia, por donde puedan escapar estos peces. Un plan de manejo apropiadamente diseñado permitiría el desarrollo económico de esas zonas en combinación con otras aplicaciones compatibles.
Ya no quedan tiburones ni peces sierra en el Lago Cocibolca. La contaminación y la avaricia (iniciativa privada sin control estatal) han priorizado otras opciones. ¿Quién sigue en la lista de desapariciones? No hay sorpresas en el comportamiento de la naturaleza enferma, son solamente síntomas de las consecuencias de la degradación infringida.
Para finalizar, es necesario destacar los siguientes CRITERIOS:
1 Se ha destacado el riesgo de las consecuencias del inevitable escape de individuos, sean fértiles o no, sobre el ecosistema. Existe documentada evidencia internacional del grave impacto causado por especies ícticas introducidas, especialmente tilapia, sobre la economía y ecología de muchos países. Los riesgos de manejo de especies exóticas en condiciones de confinamiento son aceptables de acuerdo a normas internacionales, como las contenidas en el Código de Conducta para la Pesca Responsable de la FAO, que Nicaragua ha declarado adopta y hace suya, de acuerdo con su Política y Plan Ambiental 2000-2005. Sin embargo, la cría de estos seres extraños en aguas naturales contradice los esfuerzos para lograr el Manejo Integral de los Ecosistemas de Alta Vulnerabilidad, como es el caso del Lago Cocibolca, y contraviene específicamente el Código de Conducta, que ya es un compromiso internacional de Nicaragua. Estos peces, u otros cualquiera, no podrían cultivarse en Noruega de esta forma, sin contravenir las leyes de ese país, pero se intenta hacerlo en Nicaragua. A los nicaragüenses, el articulo 60 de la Constitución Política nos otorga derechos amplios a los ciudadanos para vivir en un ambiente saludable, obligando al Estado a preservar, conservar y rescatar el medio ambiente y los recursos naturales. Recordemos que el articulo 44 sujeta el derecho de la propiedad privada, a las limitaciones y obligaciones de la función social que en cuanto su ejercicio le impongan las leyes, por causa de utilidad publica o interés social.
2. Los lagos de Nicaragua constituyen los últimos reductos de la fauna nativa de hábitos dulceacuícolas, ya que la progresiva contaminación y sedimentación en los cursos fluviales del país ha reducido notablemente, (y en algunos ríos hecho desaparecer), las poblaciones originales de esas especies. Para estos fines, Nicaragua ha realizado esfuerzos y contraído compromisos serios para la preservación de la Biodiversidad nacional. Este proyecto es completamente contrario a esos esfuerzos.
3. El Cocibolca, siendo el lago tropical más extenso en este continente, ha favorecido desde que se formó hace medio millón de años, la evolución de un buen número de especies piscícolas, modificando incluso los hábitos de algunas especies marinas visitantes. Algunas de estas especies, además de nativas de la cuenca lacustre, son endémicas o únicas del lago. Su existencia no puede competir entre los hábitos agresivos de la tilapia, guapote africano de la misma familia que nuestros cíclidos nativos (guapotes, mojarras, etc) pero que ha evolucionado bajo diferentes condiciones y elimina a los locales mediante desplazamiento de hábitat expresado como agotamiento de los alimentos de los otros, una vez en el ambiente natural. La estrategia del éxito de la tilapia consiste en excelente cuido parental de las crías, pronta aceptación de cualquier forma de alimento, desplazando a otros de sus nichos, y alta tasa reproductiva. Es sumamente posible el escape de individuos al ambiente natural, y no existe ninguna garantía que un accidente como este no pueda ocurrir, especialmente durante temporales o tormentas que son comunes en la zona, capaces de romper las jaulas, aunque las instalaciones sean “state of the art” según los proponentes.
4. La isla de Ometepe ofrece su mejor potencial en el desarrollo del ecoturismo, por tanto el cultivo artificial de tilapias, además de las inconvenientes ecológicas expuestas, contraviene la declaración de la isla (Ley No.302) como Reserva Natural y Patrimonio Cultural de la Nación, incluyendo los lugares adyacentes, zonas costeras e islotes. Contradice además el Arto.8 de la misma Ley, que expresamente “Prohíbe cualquier actividad que destruya o amenace destruir los recursos naturales y culturales de la isla”.
5 La acumulación de animales de una misma especie, hacinados, facilita la proliferación de enfermedades que se transmiten tanto entre los peces del cultivo, como a las especies de peces silvestres, que se verán atraídos hacia un sitio en el que abunda el alimento que escapa de las jaulas. Mientras que los veterinarios a cargo del proyecto podrán atender y curar a sus tilapias, posibles epidemias afectarían a las comunidades icticas naturales, en constante desventaja. No se menciona en el documento consultado la forma en que se controlara el resguardo bacteriológico y parasitologico desde los estresados animales de la granja hacia el ambiente natural.
6 Los proponentes aseguran que el establecimiento e instalación de estas masivas facilidades no afectaran la biodiversidad, pero la aseveración no se corresponde con evidencia, por ejemplo, no se proporciona la línea de base de la biodiversidad existente, porque ese estudio no lo realizaron los proponentes, siendo elemental. Si bien se acompaña algunos resultados de reconocimientos previos, de ninguna manera estos resultados de análisis constituyen un estudio profesional de diversidad biológica, por cuanto son limitados, puntuales, aislados y muy incompletos, y se auto descalifican al analizarlos profesionalmente por especialistas competentes. La parte central del estudio de impacto ambiental para este caso, consiste simplemente en establecer la estructura comunitaria de las especies del necton, plancton, bentos, y mostrar sus interacciones, y demostrar fehacientemente que las condiciones fisicas, quimicas, y biologicas en las que se desarrollan esas comunidades previo al proyecto NO seran modificadas de manera que transformen su medio, a partir del funcionamiento de la granja de peces. En el documento se reconoce explícitamente que los sobrantes de alimentos que no sean consumidos por los peces en las jaulas, estarán disponibles para los peces silvestres. Si esta cantidad, estimada conservadoramente en 15% del total de alimento previsto inicialmente por el proponente en cinco toneladas métricas, son nada menos que 750 000 kilogramos de alimento no consumido que pasara a través de las jaulas en cada ciclo de 241 días. Llevar esta cantidad de energía adicional a este sitio dista mucho de constituir una ventaja o aporte beneficioso, ya que de hecho es un medio o caldo de cultivo bacteriano. Aunque se menciona la palabra Monitoreo, este termino carece de significado alguno si no hay referencia a las condiciones actuales y las modificaciones que vayan ocurriendo en el tiempo como consecuencia del funcionamiento del proyecto, y no se presenta si hay o no los mecanismos necesarios previstos en el diseño del proyecto para mantener la homeostasis original del ecosistema. El objetivo central y razón de ser de este Estudio de Impacto Ambiental en particular, según la Ley, es proteger de estos cambios indeseables al cuerpo de agua en el que se propone colocar en jaulas flotantes cinco millones de kilos de animales hacinados altamente contaminantes. Esta OMISION viola el espíritu y la letra de todas las previsiones sobre la diversidad biológica que la Republica de Nicaragua se ha esforzado en establecer a través de la legislación y reglamentos existentes.

Muy grave omisión es que el metabolismo limnologico natural del Lago Cocibolca ha sido completamente obviado en el estudio de impacto ambiental, reduciendo su existencia a acarreador de desperdicios desde el sitio donde flotan las jaulas y el resto del Lago, sin ninguna referencia a la forma prevista como se alteraría el cuerpo de agua en respuesta a la operación de la granja intensiva flotante, según los documentos disponibles en el Adendum 1, de forma que permita prever, eliminar o mitigar los cambios, Y ESTO ES LA ESENCIA Y RAZON DE SER DE LA EVALUACION DEL IMPACTO AMBIENTAL. Esta sensible omisión demuestra desafortunadamente o crasa y completa ignorancia de los proponentes de como funciona el muy vulnerable ecosistema lacustre del Cocibolca, o absoluto desinterés por la degradación que este proyecto de cultivo intensivo de animales de granja cause sobre su ecología.
7 Aun en el improbable caso que el sistema de retención de peces en las jaulas sea absolutamente seguro, y no exista nunca fuga de peces adultos o riesgo de multiplicación a partir de sus huevos, ya que sus hábitos reproductivos se ven limitados en las jaulas, existe un impacto severo y extremadamente dañino, resultante de la acumulación en los 21 000 m3 de espacio de jaula, de TRES MIL A CINCO MIL TONELADAS METRICAS de carne viva de pez que produce residuos constantemente, equivalente a las aguas negras crudas de una población creciente. (Esos cinco millones de kilogramos equivalen, comparando con cerdos de cuarenta kilos, a una gigantesca porqueriza o chiquero con población de 125 000 puercos, en el mismo sitio al mismo tiempo ). Todo animal hacinado en una granja, sean aves de corral, cordero, cabra, caballo o vaca, genera desechos orgánicos como heces y orina, en proporción a la masa de sus cuerpos. Los peces también son animales que comen y eliminan desechos. En el documento consultado NO existe ninguna previsión de la forma de tratamiento previo a las aguas residuales resultantes, y sus indicadores DBO, DQO, Aceites y grasas, fósforo, nitrógeno, proteínas solubles, aparte que abiertamente se hace referencia al factor de dilución aportado por el Lago Cocibolca para eliminar estos desperdicios. Autorizar este proyecto equivale a instalar un gallinero con cinco millones de kilos de pollos vivos (unas tres millones setecientos mil aves) en jaulas suspendidas sobre el agua, cuyas excretas y desperdicios crudos caerían directamente en el agua para que la corriente arrastre los desechos. Traducido : el sistema de eliminación de desperdicios de este gigantesco hacinamiento son las hasta ahora aguas cristalinas del Lago Cocibolca, las mismas que el Gobierno de Nicaragua ha declarado que usara para agua potable y ecoturismo.

Si esta biomasa de cinco millones de kilos u once millones de libras de peces, flotantes en las aguas del Cocibolca encerradas en jaulas, fuera de una granja de aves de corral, (serian 3 700 000 gallinas), cuyos desechos se verterían sin tratamiento alguno al agua. Esta masa, equivalente a los 125 000 cerdos mencionados, o de un asentamiento humano de 83 333 personas de 60 Kg. c/u que se ubique a la orilla del Lago, esta seria una ciudadela que generaría diariamente aproximadamente 41 666 kilogramos de desechos solamente de excremento y orina (Mas de 40 toneladas diarias de heces y desperdicios, sin sumar los alimentos no consumidos y otras materias), lo que ilustra la magnitud del impacto causado por desechos metabolitos de estos animales acuáticos de granja.
Estamos convencidos que ninguna institución del Estado aceptaría la responsabilidad de autorizar la creación de un asentamiento o industria con un impacto ambiental de estas dimensiones, con los agravantes aquí mencionados.
El diseño de jaulas flotantes para su uso en aguas naturales es inadmisible, ya que pone al animal directamente en contacto con aguas naturales, sin posibilidad de depurar las aguas que se contaminan. No son estanques aislados, en los que se puede instalar sistemas de mitigación y depuración, se trata del agua del Lago Cocibolca, el recurso natural mas importante para este país.
Por las razones técnicas ya expuestas, resulta imposible, tanto para los desarrolladores del proyecto de cultivo de peces exóticos en jaulas flotantes, el cumplimiento del Decreto 33-95 “Disposiciones para el Control de la Contaminación proveniente de las Descargas de Aguas Residuales Domesticas, Industriales y Agropecuarias,” publicado en la Gaceta No. 118 del 26 de Junio de 1995 , que le corresponde cumplir a esta industria de animales vivos y altamente contaminante, como también para el Estado que tiene la responsabilidad de hacer cumplir la ley, verificar que los masivos efluentes producidos por altas concentraciones de desechos orgánicos (heces, amoniaco de la orina ) de estos peces, así como residuos de los alimentos, y de tóxicos contenidos en las substancias de limpieza, no se mezclen con las aguas naturales y sean parte de las aguas del Lago Cocibolca, ya que las jaulas se encuentran en el agua, y precisamente la simple lógica de este diseño es que sean las aguas naturales del Cocibolca las encargadas que se lleven estos desechos. No hay en ninguna parte del mundo, y no puede haber un sistema de tratamiento de las aguas residuales para este tipo de cultivo intensivo, a menos que se realice en estanques conectados a plantas de depuración, y eso es un diseño completamente diferente. Solamente habrá un tanque séptico para los desechos de los pocos trabajadores en tierra, pero ninguna facilidad de depuración para los 5 000 000 kilos de carne viva de tilapia enjauladas, durante cada uno de los 241 días de su ciclo de crecimiento, al final del cual se cosechan y siembran otras. Por tanto, NUNCA este proyecto podrá cumplir con las leyes de la Republica de Nicaragua en lo relativo al ambiente, y NO EXISTE forma de mitigar los daños que causa al ambiente, aparte de PROHIBIR este proyecto bajo su forma actual de presentación, que consiste en jaulas con altas densidades de peces y con altos coeficientes de contaminación, y de riesgo cierto a la biodiversidad.
8 El Acuerdo Ministerial DGRN Concesión PA001 – 2000 del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, publicado en la Gaceta 98 del 25 – 5 – 2000, otorga primero concesión a Mares Nicanoruegos de concesión de aguas para cultivo y explotación de tilapia, y segundo, establece que el titular de la concesión de explotación otorgada, una vez que acepta la forma por la que se le concede por este acuerdo ministerial, queda sujeto al cumplimiento de las obligaciones y contraprestaciones siguientes: .... 7) Cumplir con las normas que se dicten en materia de seguridad laboral y protección ambiental, específicamente las de .... b) No verter desechos sólidos orgánicos o inorgánicos en las aguas del lago.
Resulta evidente que el proponente no puede ni podrá nunca, cumplir con el mandato contenido en este Acuerdo Ministerial, ni con lo establecido en el Decreto 33-95, por la naturaleza del diseño de este proyecto, ya que transforma en un foco de contaminación intenso el área de afectación, entre otras severas desventajas ya enunciadas.

Por lo anterior, resulta esencial que el MARENA, actuando en apego a las leyes de la Republica, y en el nombre e interés de los derechos de los ciudadanos, proceda a rechazar e impedir la realización de este proyecto de alto costo ambiental y contrario a los intereses sociales, económicos y ambientales de Nicaragua.
En Managua, el Jueves veinticinco de Octubre del año dos mil uno.

Salvador Montenegro Guillen
Director – Fundador
Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos de Nicaragua (CIRA-UNAN)

Por Favor Enviar su posición sobre este asunto a las personas que pueden hacer algo al respecto
Ingeniero Jorge Salazar - Ministro del MARENA
Telefono (505) 263-1273
Fax (505) 263-1274
e-mail mins_mar@sdnnic.org.ni
Dirección: Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente (Marena) Km.12 1/2 Carretera Norte, Managua - Nicaragua

Licenciado Milton Camacho - SINAP - MARENA
Sistema Nacional de Areas Protegidas
Telefono (505) 263-2617
Fax (505) 263-2618
e-amil sinap@ibw.com.ni
Dirección: Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente (Marena) Km.12 1/2, Carretera Norte, Managua - Nicaragua

Los comentarios pueden ser enviados también al Presidente de Nicaragua
Ingeniero Enrrique Bolaños Gayer - Presidente de Nicaragua
Telefono (505) 228-9222
Fax (505) 228-9298
e-mail ebolaños@presidencia.gob.ni
P.O. Box 2398
Casa Presidencial Managua, Nicaragua.

3 comentarios:

ROLANDO dijo...

Esta es una bonita nota que señala puntualmente daños que causan las tilapias a ecosistemas frágiles.
Es por eso que venimos trabajando y alertando a las autoridades para que asuman su manejo con responsabilidad

goblin dijo...

Saludos, me da mucho gusto encontrar persona que piensen que el cultivo de tilapia en embalajes naturales es un serio problema ambiental.
La tilapia esta catalogada como una de las 100 especies mas peligrosas e invasivas en el mundo por la IUCN, en México los gobiernos apoyan muchisimo proyectos pequeños a corto plazo de cultivo de tilapias, situación que además de no generar proyectos sustentables a largo plazo genera un deterioro en el ecosistema local que no se toma en cuenta. Me gustaría que nuestras voces se escucharan más alto, cuenten conmigo para cualquier asunto relacionado con este tema.
Mauricio

Harry Potter dijo...

Bueno la verdad no sabá que era catalogada como una especie tan peligrosa, solo sabía que es muy sabrosa, jejeje, saludos.
http://dominaelartedepescar.com/blog

Publicar un comentario